02 agosto 2009

[Asilo]



“Dejar caer sobre el pecho la cabeza llena de asco y de odio”
Franz Kafka
Tanto cegó de asco la mirada
y tanto de fango / Cedió su olvido
al olvido general.

Y arrancó a patadas su alma
de mi calma / Exentas ambas
del cielo total.

Lloró sangre y fuego y vómito.
Gangrenó su espera / Al final
descansó de sí.
En mí yace tu temple bueno
y tu inmensidad / Ven a verte ser.

[Poema XIV]












Siguen estallando las mañanas.
Aunque el sol se ha vuelto un tanto opaco,
un tanto viejo.
Y estallan los azules
y los verdes.
Y la nada vuelve a presentar
su vacío inconmensurable.