Hasta
desangrarte el odio mismo
que
guardás para mi amor,
hasta
desgranarte el asco todo;
hasta
deshacer tu imagen ciega,
hasta
desvelarte el alma buena,
hasta
despertarte la esperanza,
hasta
desaparecerte el miedo,
hasta
desesperar tu olvido…
Este
tiempo mío irá hasta aquel tiempo tuyo.
Este
vuelo cierto subirá hasta tus manos,
y
hasta que no lo sueltes no caerá.
