24 noviembre 2009
[Generalización]
Quiero pronunciarme de una vez por todas y para siempre a favor o en contra de la aceptación de las generalizaciones en los discursos.
Claramente es preciso analizar la relación Generalización-Estrategia discursiva; o bien no ser tan desconfiado y sólo justificar filosóficamente aquella tendencia de todos y cada uno de quienes usamos el lenguaje. Incluso puede uno llegar a desdramatizar su aparente influencia, desactivar su modo imperativo, y finalmente liberarse de su maliciosa inducción.
En donde quizás mas fervor provoquen las generalizaciones, sea en aquellos foros de debate y reflexión, en donde las mismas generalizaciones abominadas son utilizadas para la abominación misma (-“Todo aquel que generaliza al argumentar se encuentra perdido en una nube de palabras, sin siquiera poder acceder al verdadero significado de las mismas por carecer del intelecto necesario para conceptualizar, relacionar, abstraerse, aprehender y transmitir…” / -algo así-), también de modo tendencioso; aunque al poseer éstas (las generalizaciones) el carácter funcional de defender un lineamiento ideológico se ponderan ante las demás, las deslegitiman, las acusan de “bajo vuelo” y satisfacen el ego de quien lleva el estandarte del pensamiento progresivo.
Más allá de los calificativos psicológicos, siempre preferí pensar que el uso irresponsable del lenguaje es solamente alienación…
Quiero que se entienda: se pueden hasta generalizar y relativizar reacciones sociales (con todo lo que conlleva la manifestación de dichas reacciones en el espacio, el tiempo y la historia de las personas); y se puede caer en el absurdo evidenciado de descuidar un análisis, porque eso es lo natural.
De alguna manera, el enfoque más oportuno, a mi parecer, es el que debe hacerse sobre la causalidad de los signos expuestos, incluso en una generalización.
Si se revén los orígenes de los signos que un interlocutor utiliza será radicalmente más sencillo reconocer la causa que lo motiva a expresarlos; viciados o no de significancia -eso es muy actual- están ahí por alguna razón.
Enfocar la causa real del discurso nos proporcionará su significado, nos revelará la idea que a priori suele descalificarse de antemano.
Determinarse es inmoral.
Martín Provenzano – Bs. As. 24 de noviembre de 2009.
Claramente es preciso analizar la relación Generalización-Estrategia discursiva; o bien no ser tan desconfiado y sólo justificar filosóficamente aquella tendencia de todos y cada uno de quienes usamos el lenguaje. Incluso puede uno llegar a desdramatizar su aparente influencia, desactivar su modo imperativo, y finalmente liberarse de su maliciosa inducción.
En donde quizás mas fervor provoquen las generalizaciones, sea en aquellos foros de debate y reflexión, en donde las mismas generalizaciones abominadas son utilizadas para la abominación misma (-“Todo aquel que generaliza al argumentar se encuentra perdido en una nube de palabras, sin siquiera poder acceder al verdadero significado de las mismas por carecer del intelecto necesario para conceptualizar, relacionar, abstraerse, aprehender y transmitir…” / -algo así-), también de modo tendencioso; aunque al poseer éstas (las generalizaciones) el carácter funcional de defender un lineamiento ideológico se ponderan ante las demás, las deslegitiman, las acusan de “bajo vuelo” y satisfacen el ego de quien lleva el estandarte del pensamiento progresivo.
Más allá de los calificativos psicológicos, siempre preferí pensar que el uso irresponsable del lenguaje es solamente alienación…
Quiero que se entienda: se pueden hasta generalizar y relativizar reacciones sociales (con todo lo que conlleva la manifestación de dichas reacciones en el espacio, el tiempo y la historia de las personas); y se puede caer en el absurdo evidenciado de descuidar un análisis, porque eso es lo natural.
De alguna manera, el enfoque más oportuno, a mi parecer, es el que debe hacerse sobre la causalidad de los signos expuestos, incluso en una generalización.
Si se revén los orígenes de los signos que un interlocutor utiliza será radicalmente más sencillo reconocer la causa que lo motiva a expresarlos; viciados o no de significancia -eso es muy actual- están ahí por alguna razón.
Enfocar la causa real del discurso nos proporcionará su significado, nos revelará la idea que a priori suele descalificarse de antemano.
Determinarse es inmoral.
Martín Provenzano – Bs. As. 24 de noviembre de 2009.
12 octubre 2009
[Debería haber]
Debería haberte eliminado
haberte perdido el respeto
así, tal vez, habría logrado
evitarme esta tristeza
y debería haber entendido
haber estado preparado
quizás así, la hermosa pereza
habría desaparecido
en cambio decidí creer
el cambio decidió ser
parte de la certeza, así,
pensaba en el destino
fue el olvido, sabrás
Debería haber sido más prudente.
Martín Provenzano.
haberte perdido el respeto
así, tal vez, habría logrado
evitarme esta tristeza
y debería haber entendido
haber estado preparado
quizás así, la hermosa pereza
habría desaparecido
en cambio decidí creer
el cambio decidió ser
parte de la certeza, así,
pensaba en el destino
fue el olvido, sabrás
Debería haber sido más prudente.
Martín Provenzano.
01 octubre 2009
[El lenguaje y su carácter utilitario] - Martín Provenzano.-

A veces, la tenaz sugerencia de algunas palabras me representa cierto hartazgo.
Siempre creí que sería posible la existencia de un nominalismo equilibrado con la realidad, que ayudara a los hombres a organizarse, que les prestase legitimidad para su acuerdo desesperado y clasificatorio.
He podido ver entre fábulas, metáforas, parábolas, replanteos y filosofías; que no son las palabras el preciso utilitario que los hombres requieren para conceptualizar determinados fenómenos. No sólo hablo de la figura emocional, del amor y sus mutaciones; el odio, antítesis de mil formas... El problema, creo yo, reside en que la acción está supeditada a la razón; el significado de dicha acción, parece que a la utilidad.
Entre otros, el término ‘Silencio’ tal vez sea el caso más paradojal para un nominalista. Acaso no exista la ausencia total de sonido para una persona, no (al menos) mientras respire y parpadee, y su corazón emita su onomatopeya rítmica y atonal.
No pretendo ensayar sobre un sistema sobrado de uso con el único fundamento de tres ejemplos y una máxima subjetivada por mi corta edad; sin embargo, me acredito certidumbre, por la claridad y la distinción, por la sensibilidad y el entendimiento, por Aristóteles, Kant y Schopenhauer.
Definir se ubica entre las acciones necesariamente sociales. Así, las sociedades organizadas definirán roles, valores, moral, escudo, objetos, signos, etc. Pero, aún así, en su eficiente funcionamiento ¿serán capaces de confeccionar un tratado que prescinda de errores y falacias y contradicciones? ¿Y podrán reconocer primeridades entre los objetos y su representamen? La palabra ‘Cielo’ es inmensa y azul, o acaso la palabra ‘Sarcasmo’ represente el poder argumentativo de un sujeto.
Lo conjetural, lo incierto, lo indefinido, lo probable, lo débil y otras formas del ruido en el lenguaje, son prueba ilustrada para temerle al lenguaje actual, para restarle Verdad y Suficiencia.
Es de rigor trazar un mapa del sistema Realidad, y mixturar las dudas más humanas con las certezas universales que esperan su turno de ser apreciadas, con la finalidad precisa de transformar y manipular (¿?).
Nada es mejor para utilizar el poder que ya le fue dado al ser humano, que eliminar la ambigüedad del lenguaje; esto es: Aprender el verdadero lenguaje del universo.
La metafísica no tendrá lugar para su juego, y ya no será imprescindible la participación de reales academias ni poderes económicos, ya que a éstos no les interesa trascender entre sus iguales; tampoco creo que puedan lograr aprehender el funcionamiento de una piedra los científicos que se ocuparon de determinar su composición.
Si empezamos por definir Silencio la lista se acortará, y podremos contrastar la experiencia y morir de rabia, pero lúcidos.
08 septiembre 2009
[Lugar] - Martín Provenzano – 21agosto2009 – Bs. As.
En el plano en el absurdo en la maldita palabra
en la nada en el renglón en el punto y coma
en la entera significancia
en la nuestra coincidencia de sentir
en cada poro puro impuro
empero en cada punto puto fino y único
de este lugar
que habitan las venas
y los pulmones
y las aves y los niños…
…y así en el viento en el silencio del odio en el cosmos
en la certeza infinita en la verdad
en la ignorancia esta
de pensar sin saber para qué
en cada nexo conexo entre vos y yo
en lo extraño de este tiempo
que habitan los besos
y los sabores
y las camas y los libros
-¿Qué pasa allí?
-Existe nuestro amor.
en la nada en el renglón en el punto y coma
en la entera significancia
en la nuestra coincidencia de sentir
en cada poro puro impuro
empero en cada punto puto fino y único
de este lugar
que habitan las venas
y los pulmones
y las aves y los niños…
…y así en el viento en el silencio del odio en el cosmos
en la certeza infinita en la verdad
en la ignorancia esta
de pensar sin saber para qué
en cada nexo conexo entre vos y yo
en lo extraño de este tiempo
que habitan los besos
y los sabores
y las camas y los libros
-¿Qué pasa allí?
-Existe nuestro amor.
02 agosto 2009
[Asilo]

“Dejar caer sobre el pecho la cabeza llena de asco y de odio”
Franz Kafka
Franz Kafka
Tanto cegó de asco la mirada
y tanto de fango / Cedió su olvido
al olvido general.
Y arrancó a patadas su alma
de mi calma / Exentas ambas
del cielo total.
Lloró sangre y fuego y vómito.
Gangrenó su espera / Al final
descansó de sí.
En mí yace tu temple bueno
y tu inmensidad / Ven a verte ser.
[Poema XIV]
31 julio 2009
[Imagina]
29 julio 2009
[XIX]
Bebo el elixir de la causalidad.
Entorpezco mi visión real.
Trepo el muro del espanto.
Piso el frío de la ciudad.
Trazo círculos de humo.
Atento impunemente en tu mente,
con aires de desamor.
Deslizo mi filo en tu perfume.
Deja ya de reír.
Esto es en serio.
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