Un punto fijo e inamovible dentro del dinamismo absurdo que supone el no pensar de más.
20 octubre 2013
Hoy
Tantas cosas para ver. Atento aprendo a observar.
Pereza en la certeza, incapaz de persuadirme.
Inútil razonar.
Tanta cosa, tanto pasar.
Tiempo que siempre hubo y habrá.
Ese inocente transcurrir de la humanidad, ese fútil perenne durar.
(Perdido, ajeno a toda causalidad.)
Tanto intento re-intentar. Sólo que quema aún más.
Es la suficiencia inmaterial en la que puedo notar que nada es cierto,
y que todo, apenas, puede ser verdad.
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