26 enero 2012

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Hasta desangrarte el odio mismo
que guardás para mi amor,
hasta desgranarte el asco todo;
hasta deshacer tu imagen ciega,
hasta desvelarte el alma buena,
hasta despertarte la esperanza,
hasta desaparecerte el miedo,
hasta desesperar tu olvido…

Este tiempo mío irá hasta aquel tiempo tuyo.
Este vuelo cierto subirá hasta tus manos,
y hasta que no lo sueltes no caerá.

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